Obras Misionales Pontificias

Soneto que te meto

Ha llegado su Santidad

entre cánticos  y fervor

 se atasca la gran ciudad

 y además hace   calor

León catorce  ya llegó,

y Madrid se puso en pie;

un chulapo le gritó:

¡Bienvenido, vuestra fe!

Las palomas le reciben

desde los altos tejados 

observando como viven

el revuelo  generado

Un turista despistado

preguntó por el tranvía;

le dijeron: «Siga al Papa»,

y dio vueltas todo el día.

La Cibeles contemplaba

viendo tanta animación;

y un bar listo preparaba

los churros para  la ocasión. 

Hasta el reloj de la villa

se puso de punta en blanco

y el Manzanares y orillas

 pulcros tenían sus bancos

Sonrieron los balcones,

repicaron las campanas,

y aplaudieron los gorriones

de la noche a la mañana.

Bienvenido Mister Papa

gracias por venir a vernos

y a ver su Divina Gracia

si nos saca de este Averno.