La Red Municipal de Salud, que preside Mariola Vargas, se reúne en Valdeolmos-Alalpardo para coordinar la lucha contra las plagas
Alcaldes y concejales de Sanidad de los municipios que forman la Red Municipal de Salud de la Comunidad de Madrid se han reunido, en Valdeolmos Alalpardo en la asamblea de la Red, que preside la alcaldesa de Collado Villalba, Mariola Vargas.
La Red Municipal de Salud es el espacio en el que los ayuntamientos madrileños coordinan sus políticas de salud pública. Nació en el año 2000 en Leganés con 29 ayuntamientos y hoy agrupa a 119 municipios de la región.
La cita, que se celebró de forma presencial y telemática, con una asistencia muy elevada, se dedicó a diseñar estrategias eficaces de prevención de plagas en toda la región.
Los participantes analizaron la evolución del control de plagas y las causas de que los ayuntamientos reciban hoy más avisos. Entre ellas señalaron el crecimiento de las ciudades, el mayor acceso de estos animales a restos de comida y una mayor sensibilidad de los vecinos, que además disponen de muchos más canales para comunicar cualquier incidencia.
Los ayuntamientos coincidieron en que esos avisos se atienden con mucha rapidez y en que se trabaja también con avisos preventivos.
El plato fuerte de la mañana fue la ponencia de un experto en plagas, que repasó con alcaldes y concejales por qué hoy se ven más a menudo animales que, en condiciones normales, pasan desapercibidos. Su punto de partida fue que estas poblaciones siempre están ahí: viven en el subsuelo, y lo que cambia es lo que las empuja a salir.
Las obras. La primera causa que señaló fueron los movimientos de tierra. Las obras de mantenimiento de infraestructuras, como las del Canal de Isabel II, y en general cualquier obra que remueva el terreno alteran el ecosistema en el que viven estos animales, que acaban buscando la superficie.
Los solares y los edificios en ruinas. Los solares abandonados y los edificios en malestado, con peores condiciones de salubridad, ofrecen refugio y se convierten en focos donde estas poblaciones se encuentran cómodas.
Los residuos. Más presencia humana significa más residuos. Cuando las basuras no se gestionan bien, con bolsas fuera de los contenedores o restos de comida al alcance, estos animales encuentran alimento fácil y se acercan a las zonas habitadas.
El experto explicó que algunas poblaciones han desarrollado una resistencia fuerte a los productos de control. Esa resistencia es genética: las crías nacen ya con ella, y con cada generación los tratamientos pierden eficacia.
La normativa europea. A esa dificultad se suma la regulación. La Unión Europea rebajó la concentración permitida en estos productos de 50 a 30 partes por millón. El cambio, en vigor desde 2018, responde a la protección de las personas, los animales domésticos y la fauna, y reduce el margen de los tratamientos tradicionales.
Las recomendaciones. La ponencia terminó con recomendaciones para actuar sobre cada una de las malas prácticas que se puedan identificar, como las bolsas de basura fuera de su sitio, y con la idea de que la educación y la concienciación de los vecinos son parte esencial de la prevención.
Los ayuntamientos acordaron la conveniencia de impulsar campañas de educación y concienciación dirigidas a la población. «La prevención es nuestra mejor herramienta», resumió la Red Municipal de Salud.

