La Comunidad ya ha destinado un millón de euros a restaurar el monte de Valdemaqueda

La Comunidad ya ha destinado cerca de un millón de euros a la restauración del monte de Valdemaqueda afectado por el incendio del 2012. Así lo ha señalado el consejero de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio, Jaime González Taboada, durante su visita para comprobar el desarrollo de los trabajos, que cuando culminen en 2018 habrán plantado más de 36.000 árboles y 200.000 semillas para regenerar el entorno natural. 

El incendio forestal del 27 de agosto de 2012 afectó a un total de 1.546 hectáreas de los términos municipales de Valdemaqueda, Robledo de Chavela y Santa María de la Alameda, un área de gran valor ecológico incluida entre los espacios protegidos de la Red Natura 2000. De esta superficie, 1.229 hectáreas son de propiedad privada y se han reforestado con fondos procedentes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, mientras que las 317 restantes pertenecen a un monte de Valdemaqueda propiedad de la Comunidad de Madrid, por lo que es el Gobierno regional el que se está encargando de su restauración.

Los trabajos para paliar los efectos de las llamas empezaron inmediatamente después de extinguirse el incendio, con una primera fase centrada en la extracción de la madera quemada (4.300 toneladas sólo en el monte de Valdemaqueda) y en la puesta en marcha de medidas de urgencia como la creación de siete diques para el control de la erosión, el repaso de los caminos dañados en las labores de extinción o la plantación de los primeros ejemplares de árboles y plantas como fresnos, encinas, madroños y semillas de bellota con el objetivo de comenzar la regeneración vegetal natural.

Diques y refugios para anfibios

Las sucesivas fases del plan de restauración han incidido en combinar esta regeneración natural con la regeneración artificial para acelerar el proceso. Así, en 2014 se crearon 4 balsas de tierra como refugio de anfibios y se plantaron casi 12.000 ejemplares de pinos y encinas, así como 120.000 semillas de estas especies, mientras que en 2015 se continuó con la replantación de fresnos o enebros y se ejecutaron pequeños diques naturales para disminuir los arrastres que provoca la falta de vegetación del terreno tras un incendio.

En 2016 se está acometiendo la cuarta fase del proyecto, que incluye la plantación a partir del otoño de 4.500 plantas y 15.000 semillas de pinos y encinas y más de 300 ejemplares de frondosas para enriquecer los arroyos de la zona. Esta pauta se repetirá tanto en 2017 (quinta fase) como en 2018 (sexta fase) con el objetivo de culminar el proceso de regeneración.