Justificación

Cuando hablamos y pronunciamos la palabra justificación, esta no tiene o se le da el significado que viene recogido en el diccionario de la lengua española, que no es otro que justificar : prueba convincente o, ateniéndose a mismo verbo ya escrito en su definición, probar con razones, testigos, cosas, circunstancias, etc.

Sin embargo utilizada la palabra justificación en una conversación, en la que no intervienen eruditos (es decir, personas que tienen conocimiento amplio de un tema o materia, especialmente de literatura e historia, pero puede ser de cualquier otro asunto), se recoge a su vez el término justificar, pero sin pruebas convincentes como el sentido común, testigos, cosas o circunstancias que demuestran esa justificación. 

La sociedad, esto es, todos y cada uno los que la componemos, nos justificamos o, en algunos casos damos explicaciones (a veces sin pedirlas) de lo que hacemos, hemos dicho, y con quién; de esta manera nos justificamos por haber llegado tarde a una cita, no aprobar un examen, romper una relación, no hablar con un familiar u otra persona no perteneciente a la familia, y así un largo etc, aunque no nos lo creamos. 

Existe un grupo de personas cada vez más numeroso, que no puede atribuírseles el término de clase, ya que esta indica en el supuesto que lo trato: distinción, categoría.

Este número de individuos de ambos sextos pertenecen al tan mencionado vocablo político, en singular y en plural.

A lo largo de mis últimos veinte años de vida he observado como sujetos, con una frase que cuando era yo niño se empleaba mucho : “No tiene oficio ni beneficio”, se dedican o quieren hacerlo en la política. 

Las Antiguas civilizaciones de Grecia y Roma dieron conocimiento de como se organizaban en repúblicas, imperios y otras formaciones no diferentes de lo que puede ser contemplado en la actualidad. 

Desde el punto de vista que ofrece la psicología, podemos afirmar que con diferencias que encontraría un historiador o un sociólogo, el ser humano se ofrece a la óptica de sus contemporáneos con un parecido prácticamente (no quiero expresar teóricamente) igual a sus antecesores, hace por no irme muy atrás en la Historia a cinco mil años antes de Cristo.

De esta forma, es decir matemática, el hombre tiene un modus operandi similar en este recorrido histórico. Pongamos un ejemplo, y de esta manera regreso al periodo de mi vida en que me presenté a la oposiciones de médico forense.

En ese tiempo de preparación, tuve que estudiarme el código civil, penal, ley de enjuiciamiento civil y penal, así como la constitución de 1978, y entre tanta materia, criminología (ciencia que estudia los delitos, sus causas y su represión).

De esta parte de mi estudio extraje la siguiente observación : ¿ Cuáles son los motivos que una persona tiene para cometer un homicidio? Antes de escribirlos, les diré que el homicidio podría ser real (de facto) o imaginario, y literal o metafórico, pero el que se tiene en cuenta, es aquel no ya supuesto, sino expuesto cadáver.

Los motivos que llevan a un sujeto a realizar tal acción se concentran en cinco puntos : 1. Dinero. 2. Celos. 3. Venganza. 4. Evitar la humillación o la vergüenza. 5. Instinto criminal que todos llevamos dentro.

Una vez leídos los que podrían observase para cometer un homicidio, pienso, que no tendrán dudas que el ser humano no ha ofrecido cambios en lo que se refiere a su comportamiento, en ese periodo que he mencionado de cinco mil años.

Volviendo a la política, quienes quieren o se dedican a ella, se justifican que lo hacen por el pueblo e introducen un término cada vez más usado que es lo público, llenándoseles la boca con esas dos palabras, que solo se entienden por lo que son y no por lo que significan.

Esto que he narrado, me recuerda a dos imágenes de dos películas de contenido violento, como la vida misma, pero de géneros distintos. 

Una pertenece a la saga 007, y fue protagonizada por el actor Pierce Brosnan, quien cuando llega a Cuba queda con un informador del MI6 y le pregunta dónde puede encontrar a un terrorista.

A lo que el informador espeta (esto es decir a alguien algo que le sorprenda o moleste), “Para algunos será un terrorista y para otros un libertador” (quien pone en libertad a otro/s) y el 007 expresa “a este no le importa nada la libertad de los demás”.  

La segunda imagen pertenece a la tercera parte del “Padrino” (dirigida por Francis Ford Coppola) en la que interviene Don Tomassino (amigo de la familia) y dice “La política y el crimen son la misma cosa”.