Potter y Sánchez, El Inombrable

Muchos de los que me leen han visto o leído, algo o todo, sobre Harry Potter. Por eso, deseo que apliquen sus conocimientos de psicología, para descifrar la conexión literaria con la realidad del otro personaje, que cito en el título : Sanchez, quién se ha ganado a pulso el sobrenombre del “INNOMBRABLE”.

Existen dos tipos de psicología, las dos están relacionadas con conocimientos que adquirimos de dos maneras. Una a través de la relación con nuestra madre, principalmente, quien nos da comida, espacio en su cuerpo para protegernos hasta que nacemos, y revestimiento para que no tengamos cambios en la temperatura corporal.

Cuando partimos hacia el mundo exterior, obtenemos datos, información de nuestro contacto con este, y de esta manera vamos formando nuestro conocimiento, al interactuar con los demás. A esta psicología la vamos a denominar barata, en contra posición a la otra, llamada cara. Pero, ¿Por qué cara?

Porque hay que estudiarla, aprobarla y pagarla con dinero, a diferencia de la que nos sobreviene por medios naturales, recogiendo toda la información por receptores que se encuentran en nuestro cuerpo, y aunque también se usan para la cara, no lleva un proceso sofisticado, artificial y burocratizado. 

Pues bien, utilizando esta psicología básica, la primera, la barata, puede sin lugar a dudas intentar describir, comprender, predecir y aprender, no de lo que dice Sanchez sino de lo que hace.

Según Eysenck el término personalidad es el más amplio y menos definible de los que conocemos. No obstante, dos autores, llamados Sheldon y Evans describieron este vocablo, o sea, la personalidad, como si la estuvieran desnudando, y por tanto, descubriendo lo que puede ser, y la definieron como: “La organización dinámica de los aspectos cognitivos, afectivos, conativos, fisiológicos y morfológicos del individuo”.

Despejando, a mi parecer, cualquier duda, ya que tal definición aporta datos sobre el individuo solo y acompañado, demostrándose esa información en todo aquello cuanto hace para sí y/o los otros. 

La personalidad, al tener una lectura que se vislumbra en la definición de Sheldon y Evans, de organización dinámica está sujeta a cambios continuamente, pero son la infancia y la adolescencia, las etapas más convulsas, por circunstancias como el establecimiento de relaciones sociales y modificaciones de índole anatómica y endocrina.

Desde el siglo XX hasta el actual, XXI, se han escrito libros y creado códigos para intentar describir y comprender los cambios de personalidad, y se han utilizado métodos para clasificarlos. 

Hoy en día se habla, aunque no se entienda, de trastornos identificados con síntomas que nos hacen diagnosticar esos desordenes, sin embargo, sí acertamos o podemos curarlo eso es otra cuestión. 

De los citados trastornos se habla y escribo en psicopatología, y en la especialidad de la medicina llamada psiquiatría, sin embargo, aunque hay cantidad de textos, existen dudas de si un desorden, no puede estar unido a otro, o en realidad son por extensión el mismo, solo que tiene más o menos síntomas. 

Para finalizar, y que de una vez por todas, usen su psicología barata escriban sobre un papel : Sanchez, “EL INNOMBRABLE” lean y contesten según su criterio, ¿si creen que tiene un trastorno de la personalidad, y si lo tiene cual o cuales piensan que es?

En personas que razonan bien y con sentido de la realidad, encontramos formas de conducta anómalas o extrañas. 

Trastorno antisocial de la personalidad, con alteraciones de la convivencia, que ellos no acusan sufrimiento ni sentimiento de culpa. Por lo de inadaptación social (sociopatía). Comienza con hurtos, mentiras reiteradas, falsificación de datos… 

El rasgo que les caracteriza es que actúan por apetencias sin tener en cuenta las consecuencias, carecen de capacidad de sentir. 

Trastorno paranoïde : desconfianza, no aceptan las criticas, creen tener siempre la razón y la culpa es de los demás. 

Trastorno esquizoide : sensación de fuerza interna.

Trastorno histriónico : activos, inquietos, vanidosos y con reacciones desproporcionadas a los conflictos interpersonales.

Aquí los tienen, como les dije lean, comparen la información con la que obtienen con sus sentidos vista y oido, y escriban lo que por su psicología entienden qué es y quién, Sanchez, quién ustedes, ya saben.