Boadilla mueve ficha con 460 viviendas públicas en alquiler para ampliar oferta y contener precios
El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha aprobado en el pleno municipal celebrado el pasado 20 de marzo la concesión de un derecho de superficie sobre una parcela municipal en el ámbito de El Encinar para la construcción y explotación de 460 viviendas de protección pública en régimen de alquiler. La medida se enmarca en la estrategia municipal para incrementar la oferta residencial y contribuir a contener la presión del mercado inmobiliario en el municipio.
En las próximas semanas, el Ayuntamiento prevé publicar los pliegos que regirán el proceso, lo que permitirá a empresas y fondos especializados concurrir a la licitación para desarrollar el proyecto. Fuentes municipales anticipan una elevada competencia entre operadores, en un contexto de alta demanda de este tipo de activos residenciales.
La iniciativa permitirá a un adjudicatario privado construir y gestionar las viviendas durante un largo periodo, manteniendo siempre la titularidad pública del suelo. Este modelo facilita la movilización de suelo municipal sin perder su carácter público, al tiempo que acelera la puesta en el mercado de nuevas viviendas.
Esta actuación se suma a otras en marcha en Boadilla. Actualmente, el Ayuntamiento está finalizando la entrega de 158 viviendas en régimen de venta en Valenoso, mientras que la Comunidad de Madrid desarrolla 524 viviendas del Plan Vive sobre suelos cedidos por el consistorio. Con esta nueva concesión en El Encinar, el municipio incorpora además el alquiler asequible como pieza clave de su política residencial, orientada a jóvenes, mayores y otros perfiles con dificultades de acceso a la vivienda.
En conjunto, durante el mandato de Javier Úbeda, alcalde de la localidad y uno de los regidores con mayor respaldo electoral del país, el Ayuntamiento habrá impulsado la puesta en el mercado de 1.142 viviendas públicas, lo que supone cerca de un 6% adicional sobre el parque residencial del municipio desde su llegada a la Alcaldía.
Según el propio alcalde, esta política responde a una visión clara sobre las prioridades en materia social: “no hay mayor apoyo a las familias y a los jóvenes que facilitar el acceso a una vivienda asumible”. En este sentido, Úbeda ha defendido que, frente a otras medidas impulsadas desde el Gobierno central, “en Boadilla se está actuando sobre los problemas reales de los jóvenes, no con medidas superficiales”.
Las viviendas estarán sujetas al régimen de Vivienda de Protección Pública de Precio Limitado (VPPL), lo que implica que los alquileres no serán libres, sino que estarán regulados por la normativa de la Comunidad de Madrid.
Esto supone que el precio del alquiler estará vinculado a módulos oficiales y a la superficie de la vivienda.
Se situará por debajo del mercado libre, aunque por encima de otras tipologías de vivienda social más protegida.
Las condiciones económicas estarán supervisadas y limitadas durante toda la vigencia del régimen de protección.
De este modo, el modelo busca ofrecer alquileres asequibles dentro de un segmento intermedio, ampliando la oferta disponible para quienes no pueden acceder al mercado libre en condiciones actuales.
El esquema de concesión permite además generar ingresos directos para el Ayuntamiento. El adjudicatario deberá abonar un canon en dos fases, si bien los importes fijados en el pliego constituyen un mínimo de licitación que podrá mejorar al alza en función de las ofertas presentadas por los licitadores.
Por un lado, se establece un canon inicial de aproximadamente 2,23 millones de euros, que deberá abonarse en el momento de la formalización del derecho de superficie, generando un ingreso inmediato para las arcas municipales.
Por otro, se fija un canon anual cercano a 377.000 euros, que comenzará a devengarse a partir del cuarto año y se mantendrá durante la vigencia del derecho de superficie, con actualización periódica según lo establecido en el pliego.
Estos importes constituyen, por tanto, un suelo mínimo de ingresos para el Ayuntamiento, que previsiblemente se incrementará como resultado de la competencia entre los operadores interesados. Con este modelo, el consistorio no solo impulsa la generación de vivienda, sino que también refuerza la sostenibilidad económica y financiera de los servicios municipales a largo plazo.
El sistema de adjudicación priorizará a los residentes con mayor vinculación a Boadilla del Monte. En primer lugar, tendrán preferencia quienes hayan estado empadronados durante al menos 10 años en los últimos 15; en segundo lugar, aquellos con al menos 3 años de empadronamiento en la última década; y, en tercer lugar, los trabajadores en el municipio.
El objetivo es que este nuevo parque de vivienda pública dé respuesta principalmente a las necesidades de los propios vecinos y de quienes mantienen una vinculación real con el municipio.
El desarrollo se ejecutará en varias fases —licitación, adjudicación, redacción de proyectos y construcción— por lo que la puesta en servicio de las viviendas no será inmediata. Las previsiones apuntan a un plazo mínimo de alrededor de 30 meses hasta su entrada en funcionamiento.
La aprobación de esta concesión se produce además en paralelo al plan de mejora del transporte público impulsado por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid, que transformará la movilidad en Boadilla en los próximos años con nuevas líneas, refuerzos de frecuencia y conexiones más eficientes con Madrid y municipios del entorno.
En este contexto, el Ayuntamiento también busca, con esta intervención en el mercado de la vivienda, reforzar su posición para reclamar al Ministerio de Transportes mejoras pendientes en la red viaria estatal. Entre ellas, destacan la ampliación a un tercer carril de la M-50 a su paso por Boadilla, la habilitación de un acceso a la zona de Los Fresnos desde el entorno conocido como “Oso Verde” y la creación de una salida directa hacia la M-50 desde la M-516.
Estas actuaciones se consideran clave para absorber el crecimiento residencial previsto y mejorar la conectividad del municipio.
Boadilla del Monte se ha consolidado como uno de los municipios con mayor renta per cápita de España, situándose entre los primeros puestos a nivel nacional. En sus urbanizaciones residen perfiles de alto nivel adquisitivo, incluidos deportistas como Dani Carvajal o Thibaut Courtois, y artistas como Melendi, Manuel Carrasco, Pablo Alborán o Raphael.
Sin embargo, pese a este posicionamiento como municipio “prime”, Boadilla no es ajena a las dificultades de acceso a la vivienda que afectan al conjunto del área metropolitana de Madrid. La falta de oferta y el incremento de precios han tensionado el mercado, especialmente para jóvenes y familias que buscan establecerse en el municipio.
Con esta actuación, el Ayuntamiento continúa utilizando su suelo público como palanca para generar vivienda, combinando fórmulas de venta, alquiler protegido y colaboración público-privada. El objetivo es ampliar la oferta residencial y facilitar el acceso a la vivienda en un contexto de creciente demanda.
La concesión de El Encinar consolida así la estrategia municipal de producción de vivienda, alineada con la necesidad de dar respuesta a distintos perfiles de población y reforzar el equilibrio del mercado inmobiliario local.

