Cómo prevenir que nos roben la moto

Ch. B.– CN / AMV

 Es un hecho absolutamente aplastante que las motos continúan siendo el transporte estrella en el 2022, es algo innegable, la comodidad que suponen, el ahorro de tiempo y combustible en los desplazamientos diarios, la facilidad para aparcarlas y manejarlas y especialmente en los tiempos que corren, su menor coste de compra y mantenimiento están haciendo que sus ventas se hayan disparado en lo que va de año. Y es que, según los  datos que manejan los profesionales del sector, la venta de motos nuevas ha crecido un 12 % en lo que va de año, alcanzando cerca de  las 100.000 unidades.

El problema es que, también han aumentado los robos de motos, en España “desaparecen” más de 12.000 motos al año, con Barcelona, Málaga, Madrid y Sevilla a la cabeza de las ciudades donde se producen más hurtos. Y Cataluña, la comunidad, de lejos, donde más motos re roban, seguida de Madrid y Andalucía. Y lo que es peor, solo una de cada diez se recupera. Por ello, los expertos nos aconsejan cuáles son los principales puntos a tener en cuenta para tratar de evitar que nos suceda a nosotros:

1. Guarda la moto en una plaza de garaje

Se trata del consejo más obvio, pero también el más útil, especialmente por la noche, momento que muchos ladrones aprovechan para robar motos que se encuentran en la calle directamente cargándolas en furgonetas o camiones, una práctica que cada vez está más extendida.

Si tenemos una plaza de garaje en propiedad, es muy importante que siempre la dejemos aparcada en ella, aunque a veces sea más cómodo aparcar en la puerta de casa, si además tenemos un coche, lo ideal es que la dejemos entre la pared y nuestro automóvil. Una argolla situada en la pared o en el suelo al que podamos amarrar nuestra moto con un candado o pitón también será de gran ayuda.

En el caso de no tener plaza de garaje en propiedad, podemos alquilar una, lo mejor es que tratemos de negociar con algún vecino que tenga una plaza grande, ya que puede que nos alquile parte de ella a un precio mucho más razonable que si la alquilamos entera. Hay que recordar que la normativa dice que en circunstancias normales, siempre que la misma esté delimitada y posea dimensiones suficientes, una plaza de garaje puede albergar un automóvil y una moto mientras no se obstaculice la movilidad de los vehículos que ocupen las plazas colindantes.

2. Cubrirla con una funda

En caso de aparcar la moto en la calle, lo más recomendable es cubrirla con una funda, además de estar protegiéndola de las inclemencias del tiempo, evitaremos que se sepa cuál es nuestro modelo de moto a simple vista. Muchos amantes de de lo ajeno  van buscando un tipo de moto determinada y que cubramos la nuestra no les facilitará la labor en caso de tratar de realizar un robo rápido.

3. Aparcar en un lugar visible y no siempre en el mismo lugar

Tanto si no tenemos plaza de garaje propia, como cuando utilicemos nuestra moto para nuestros desplazamientos diarios, es muy importante que la aparquemos en una zona transitada, luminosa y concurrida, y a ser posible, con cámaras de videovigilancia, ya que en caso de que intenten robárnosla, el ladrón se tendrá que exponer a la vista de todos y por lo tanto, será más difícil que se realice. Por otro lado, si podemos ver nuestra moto desde el lugar donde nos encontremos, como la ventana de una oficina o el escaparate de un comercio, mejor.

Si somos de los que utilizamos nuestra moto a diario, no es aconsejable aparcar siempre en el mismo lugar. Debemos tener en cuenta que una de las tácticas de los ladrones es estudiar los hábitos de sus víctimas. Por este motivo y siguiendo siempre las recomendaciones de aparcar en un lugar visible, deberemos buscar estacionamientos alternativos y jugar al despiste.

También es fundamental que no dejemos la documentación guardada dentro de la moto, ya que estaremos facilitando la falsificación de los papeles.

4. Utilizar varios sistemas antirrobo

Es fundamental tener, al menos, un buen sistema antirrobo, pero está claro que, cuantos más mejor. Deberemos buscar los que sean más efectivos según nuestras necesidades. A continuación mostramos algunos de ellos:

Alarma antirrobo

La alarma es, en general, el sistema antirrobo que deben llevar instaladas todas las motos. Las más modernas incorporan mandos con funcionalidades muy variadas. Algunas permiten saber en todo momento el estado de la moto, si existe algún tipo de movimiento anormal o incluso apagar y encender el motor de forma remota. Son muy efectivas, en situaciones en las que nos encontremos cerca. Además, para desactivarlas es necesario saber dónde se encuentran y desconectarlas. Su mayor inconveniente, es que los más preparados pueden anularlas usando inhibidores de frecuencia.

Candados en U y cadenas

Son sistemas antirrobo recomendados para las paradas relativamente cortas en nuestros desplazamientos por la ciudad. Sirven para cruzar la cadena entre la horquilla y los discos de la rueda y también para anclar la moto a un punto fijo. Aunque en muchas ocasiones se hace “la vista gorda” hay que recordar que en muchas ciudades no se puede encadenar el vehículo a los árboles, arbustos u otros elementos vegetales, tampoco a farolas ni al mobiliario urbano, por lo que habrá que estar muy atentos a la normativa de cada ciudad. Eso sí, si dejamos nuestra moto en un aparcamiento habilitado para ello, sí podemos atarlas a las típicas U de acero.

A pesar de que existen cadenas y candados cada vez más resistentes y sofisticados, es un sistema que no es 100 % seguro. Con tiempo y buenas herramientas, son antirrobos vulnerables.

Sistemas de bloqueo de manillar

Es un antirrobo ideal para usuarios de scooter. Consiste en una cadena que se coloca en el asiento y se fija al manillar. Es efectiva porque bloquea el manillar y obliga a los ladrones a tener a cargar con la moto si quieren robarla, algo que en sitios muy transitados es difícil que ocurra. También se puede pasar la cadena por el casco antes de fijarla al manillar, de esa manera tampoco podrán robarlo.

Wilock

Este es un sistema antirrobo para uso exclusivo en nuestro garaje. Es un anclaje metálico en el que se coloca la rueda delantera de la moto y que a su vez va fijado al suelo, con lo cual, sacar la moto o arrancar el propio anclaje resulta complicado. Si además, se combina con una alarma, mejor, seguro que ahuyentará a los ladrones.

Sistemas híbridos

Desde hace un tiempo se han puesto de moda los sistemas híbridos que combinan varios antirrobos en uno. Por ejemplo, podemos encontrar antirrobos de disco o candados con alarma incorporada.

Por cierto, aunque parezca totalmente obvio, no hay que dejar las llaves puestas en el contacto al realizar una parada, ni siquiera en una zona considerada segura durante un corto espacio de tiempo. Por ejemplo, mientras realizamos una compra en un quiosco o recogemos un pedido en un comercio. Cada año se roban miles de motos de esta forma tan sencilla.

5. Instalar un inmovilizador por cortacorriente

Otra medida interesante para evitar el robo de una moto es instalar un inmovilizador por cortacorriente que corta la energía e impide que un vehículo se ponga en marcha. Desde el típico interruptor que queda oculto a la vista hasta soluciones más sofisticadas, un cortacorriente les complicará, y mucho, la vida a los ladrones.

6. Instalar un localizador GPS

Esta medida no impide el robo de nuestra moto, precisamente sirve si llegado el caso, está siendo robada. Un localizador GPS nos ayudará a rastrear el movimiento de nuestro vehículo y poder comunicárselo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para que hagan un seguimiento y puedan detener a los ladrones y proceder a su recuperación cuanto antes. Además, normalmente viene con unas pegatinas para poner en el vehículo e indicar que tenemos instalado un localizador, algo que sin lugar a duda disuadirá a posibles ladrones.

7. Personalizar nuestra moto

Tampoco nos ayudará a impedir el robo, pero es muy recomendable que fotografiemos cualquier transformación física o personalización que le hayamos hecho nuestra moto y que la haga reconocible. No solo si la hemos tuneado, si tiene alguna magulladura o marca en algún lugar oculto que podamos mostrar en imágenes nos ayudará a demostrar que es de nuestra propiedad.

8. Contratar un seguro contra robo

Un seguro a todo riesgo ya contempla la posibilidad de robo de moto y nos cubre en caso de producirse, pero si tenemos únicamente un seguro a terceros esto no está incluido. Por ello, es muy recomendable contratar un seguro contra robo.

Estos seguros tienen como objeto indemnizar los daños o la pérdida de la moto asegurada, como consecuencia de su sustracción ilegítima por terceros o su tentativa.

Asimismo, la cobertura de robo también cubre los daños parciales sufridos. En este supuesto, también se deduciría, en su caso, la franquicia establecida en las condiciones particulares.