Editorial 96: Semana Santa, el viacrucis del viajero

La Semana Santa es la celebración anual, en la que la Comunidad Cristiana conmemora la pasión de Cristo, es decir, la entrada a Jerusalén, la última cena, el viacrucis, la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Pero también son esos días de asueto entre marzo y abril, en los que los cristianos, católicos, creyentes, agnósticos, infieles, incrédulos, fontaneros, arquitectos, taxistas, tenderos o jubilados salen de vacaciones y les da igual si hay cien Procesiones a la vez, cofrades en medio de la calle, inmensas colas de señoras con mantilla, fervorosos seguidores de la Hermandad de aquel santo o esta señora dolorosa o un sinfin de costaleros debajo de los pasos religiosos, la cosa es salir de vacaciones, a la playa, al atasco, al pueblo o al apartamento prestado en Benidorm, donde sea pero salir.


Nos da igual la Cuaresma, el Triduo Pascual, o La Crucifixión. Ni El Cristo de Medinaceli, el de Los Gitanos, o la Dolorosa. Ni Pascuas ni Ramos, (no el futbolista) ni nada, la cosa es que hay que salir. Cerca de ocho millones de vehículos se atascarán en las carreteras españolas esta Semana Santa. El viajero necesita dar sus muestras de religiosidad popular en el coche, y representar la Pasión del Señor, del señor del coche de delante que no avanza, en el atasco de la Nacional 3 de camino a las playas de Valencia. Eso sí que es una Procesión Penitente. Pero no importa no hay dolor, porque nos vamos de vacaciones, si hay que esperar 6 horas de atranco en la carretera para llegar a 200 kilómetros, nos compensa, si, nos vamos de vacaciones!!, pero el lunes 10 de abril, regreso de Puente de Semana Santa, esperar 3 minutos en un semáforo en la Gran Vía, nos saca de quicio, entramos en cólera por que el torpe de delante no avanza y ya está en verde y encima el guardia nos mira mal. Así es queridos lectores, Spain is different.

En toda la geografía nacional se celebran fiestas, puentes y días feriados, en España, son reconocidas de interés turístico internacional la Semana Santa de Málaga, la de Sevilla, Granada, la  fervorosa Semana Santa en Zamora la de Valladolid, Cuenca, Zaragoza, Lorca, León, Medina del Campo, Toledo o Cartagena entre otras. Sin olvidar las de las grandes capitales como Madrid, Barcelona o las que han sido de reconocido interés turístico nacional, como la Semana Santa marinera de Valencia , la Semana Santa de Jerez de la Frontera , la Pasión viviente de Castro Urdiales , o Los Picaos de San Vicente de la Sonsierra , entre otras de igual importancia y crédito turístico.


Aunque en otros países también tienen lo suyo con la Semana Santa, en Italia por ejemplo es muy sentida, principalmente en el sur, por la influencia  española desde el siglo XIII. Se celebra la Semana Santa en más de 120 pueblos y ciudades, de ellos cabe destacar Sicilia en donde lo celebran mas de 83 localidades. Por no hablar de Iberoamérica, México lo celebra desde 1.843. En Perú se conmemora un evento religioso de mucho  sincretismo, realizado ininterrumpidamente desde hace más de 150 años. También sobresale la Semana Santa en Colombia que hace parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Argentina o Uruguay son algo más prosaicos y celebran la Semana del Turismo. Y es que debido a la secularización religiosa dada por la constitución de 1919. Al ciclo vacacional que corresponde a la Semana Santa se lo conoce oficialmente con ese nombre.
En definitiva que llega la Semana Santa y toca salir haya crisis o no, tengamos dinero o estemos mas tiesos que la Mojama, Dios proveerá, de hecho celebramos su Semana, no?, pues que eche una mano. Ya está la hipoteca pagada con la subida que ha metido el banco, el recibo de la luz solventado, el frigorífico lleno de comida y hasta la letra del coche al día, así que nos vamos de vacaciones de Semana Santa y cuando regresemos … Santas Pascuas.