Mindfullness
La última vez que acudí a un congreso, algunos lo denominan symposium, otros reunión, meeting, o cualquier otra forma de nombrar a un número de personas de una profesión, oficio, especialidad, que acuden a un acto para exponer, escuchar, proponer, presentar, intentar convencer sobre ideas nuevas de una materia determinada, y esta vez el título del encuentro se llamaba MINDFULLNESS.
Antes de esta cita, había escuchado algunas personas pronunciar esta palabra que ni siquiera figura en el diccionario Pocket de Cambridge, y esto me recordaba un dicho que nos había mencionado un profesor de anatomía, durante mis estudios de medicina.
Dicha frase era: “Dicen lo que saben pero no saben lo que dicen”.
Lo cierto es que hoy en día, hay muchas personas que actúan, diciendo expresiones, palabras que no conocen su contenido, o con otras palabras lo que quieren decir.
De una manera práctica puede decirse que el vocablo MINDFULLNESS significa o, supone la capacidad de estar plenamente presente, momento a momento, en lo que está ocurriendo aquí y ahora.
Esto es realmente difícil con la cantidad de elementos, dispositivos con los que contamos en la actualidad para distraer nuestra atención, y por tanto, no pudiendo estar plenamente presente, momento a momento, instante a instante, en lo que está ocurriendo aquí y ahora, y de esta forma se obvia el refrán español: “No se puede estar en misa y repicando las campanas”.
Sin embargo, muchas personas creen que es posible, porque para eso se inventó el mando a distancia. No obstante, en la búsqueda de la felicidad, el ser humano puede sorprenderse a si mismo, observando: “Que no por mucho madrugar amanece más temprano”.
De hecho, aunque se han descubierto, creado e inventado elementos que podríamos señalar de valor para ser más felices, justamente, por estudios sociológicos realizados, se ha demostrado lo contrario.
Según Blaise Pascal, decía en una frase atribuida a este matemático y físico francés: “He descubierto que toda la infelicidad del hombre deriva de una sola causa: su incapacidad para mantenerse en quietud en su habitación”.
MIND que inicia la palabra a la que da titulo la columna, significa mente al traducirla del inglés al español. La mente, nuestra mente, se dispara con pensamientos automáticos e involuntarios que no podemos controlar, cuando nos traslada al pasado, es para lamentarnos de algo que hicimos o que dejamos de hacer, y por tanto tiene un contenido depresivo, negativo, pesimista, y sin embargo, cuando nos transporta al futuro es para originarnos preocupación y ansiedad.
Por consiguiente, resulta esquematizado el pasado en depresión y el futuro en ansiedad.
Si por el contrario, en lugar de dejarnos arrastrar hacia el pasado o guiarnos hacia el futuro, intentamos estabilizar la atención en el presente, se evitan pensamientos automáticos, y para esto es fundamental el centrarse en la respiración.
Tanto esta como las sensaciones del cuerpo, mientras lo hacemos nos mantendrán en el presente.
La búsqueda de la felicidad, de la seguridad, de la estabilidad, es un denominador común por parte del ser humano, al menos en teoría porque en la practica no se observa la menor intención de encontrarlas.
En los años setenta había un programa de televisión española, que se titulaba “Estudio 1”, era teatro, y una de las obras representadas fue: “Cuatro corazones con freno y marcha atrás”.
Lo que dicha obra de teatro marcaba era la obsesión por el ser humano de permanencia, evitar el envejecimiento y acabar con la muerte.
Esto es y constituye con todas las letras un duelo, el que seguimos todos y cada uno de nosotros, no queriendo aceptar lo inevitable, ya que según se atribuye a Benjamin Franklin : “Solo hay dos verdades : la muerte y los impuestos”.
A veces, no todas las personas, pueden encontrarse con un momento en sus vidas, en el que aparece una crisis inesperada, dándose cuenta de que el suelo tiembla y desaparece, observándose en un estado de shock, donde se puede contemplar enfado, confusión, desengaño, hundimiento, negación, impotencia y alcanzando la desesperanza.
Lo que intentan decirnos quienes hablan con su conocimiento del MINDFULLNESS, es que donde existe sufrimiento, inseguridad, desolación, podemos encontrar serenidad, incluso algunos hablan de paz imperturbable, sabiduría o mejor, conocimiento, alegría interior, capacidad de comprensión, confianza, vitalidad, gratitud y un amor compasivo, y todo posiblemente comienza con reírse de uno mismo, porque hay un dicho que expresa una felicidad incontenible, quizás, incontrolable que dice: “Felices los que saben reírse de si mismos porque nunca terminarán de divertirse”.

