El Rayo Majadahonda cae en Cartagena (2-1) pero continúa vivo

@DaríoNovoM

Si a Humphrey Bogart siempre le quedará París, al Rayo Majadahonda siempre le quedará el Cerro del Espino. Igual no siempre, pero sí el próximo domingo a las 12 de la mañana. Será el partido de vuelta del play off ante el Cartagena el que decida quién de los dos conjuntos campeones de grupo asciende de manera directa a la división de plata del fútbol español.

Los majariegos plantaron cara en un partido serio, de tú a tú, con miedos y aciertos, como en las grandes tardes o noches, como aquel aeropuerto Van Nuys. Como era previsible, los madrileños se hicieron con el control del juego pero el fútbol también son goles y la pegada del Efesé da prueba de ello.

Hablar de la pegada del Cartagena es hablar de Rubén Cruz. 11 goles en 18 partidos desde que recalara en el conjunto murciano el pasado mes de enero. Cruz marcó en ese tiempo en el que los espectadores terminan de acomodarse, de saludar a los vecinos de al lado, del choque de mano de los días grandes. Un cabezado certero ante el que nada pudo hacer Basilio.

A partir de ahí, los chicos de Antonio Iriondo se hicieron con el control del balón y del partido ante una presión correcta de los cartagineses que pudieron dar un paso de gigante tras un disparo desde el centro del campo. El balón, la gravedad y la tarde, no quisieron.

El añadido daría alas a los madrileños. Un gol de falta, botada por Coto batía a Pau Torres tras tocar en el travesaño. El color cambiaba, los goles fuera son balones de oxígeno. Y los goles antes del descanso, golpes -a menudo- irrecuperables.

Desenlace

Unas magulladuras morales que hicieron a un Rayo más fuerte tras el descanso. Un gol anulado y un par de paradas de Pau Torres evitaron el descalabro local. Los albinegros se rehicieron con la entrada al terreno de juego de Aketxe quien dio el gol de la victoria tras un centro del otro héroe local, Rubén Cruz. Era el 73 de partido.

De ahí en adelante el partido se desgastó y sólo quedó el sobresalto de un córner madrileño que detuvo Pau Torres tras un remate de cabeza en el segundo palo. Así las cosas, será Majadahonda quien decida, en un desenlace de película, el final de esta bonita amistad.

*Créditos de imagenAndy Céspedes / FC Cartagena

Darío Novo

Hablo en la radio y escribo en WordPad.